Tras el fatal accidente ocurrido en el río Liucura, que terminó con la vida de Marcelo Nicolás Fuentealba Chávez, estudiante de 34 años de Técnico Guía de Turismo Aventura de la Universidad de La Frontera (UFRO), uno de sus hermanos entregó un mensaje en el que abordó públicamente lo ocurrido y manifestó su respaldo a los profesionales que se encontraban a cargo de la actividad.
Se trata de Diego Fuentealba, quien intervino en una publicación en redes sociales para entregar la mirada de la familia frente a una tragedia que ha causado profundo pesar entre familiares, compañeros y la comunidad universitaria.
“Soy uno de los hermanos del Nico, el joven que lamentablemente falleció”, comenzó señalando.
En su reflexión, Fuentealba reconoció que frente a hechos de esta naturaleza surge naturalmente la necesidad de determinar qué ocurrió y si existieron errores. Sin embargo, planteó también la posibilidad de que un accidente pueda producirse sin que necesariamente exista una persona a quien responsabilizar.
“Con cada accidente, seguramente el instinto nos lleva siempre a buscar culpables, en personas, en equipos, en logísticas, para no volver a cometer los errores, pero hay veces que los accidentes carecen de ellos, sino que solamente estaba escrito así, por Dios, por el destino o lo que sea”, expresó.
Respaldo a los profesionales
Uno de los puntos centrales de sus declaraciones fue el respaldo que entregó a quienes estaban a cargo de la actividad en la que participaba su hermano.
“Como familia sabemos la calidad de profesionales que iban a cargo, que conocen muy bien ese río, profesionales que no expondrían a sus alumnos a más de lo que se podía”, señaló.
Incluso fue más allá y manifestó que lo sucedido no cambió la confianza que personalmente mantiene en ellos: “En lo personal, no dudaría en absoluto en unirme nuevamente a una bajada que ellos lideren”.
Sus palabras adquieren especial relevancia mientras se desarrollan distintas diligencias para establecer las circunstancias exactas en que ocurrió el accidente.
Según los antecedentes oficiales conocidos hasta ahora, Marcelo participaba el miércoles 26 de agosto en una actividad universitaria de rafting cuando cayó de la embarcación y fue arrastrado por el río. Posteriormente fue encontrado aproximadamente un kilómetro más abajo y, pese a las maniobras de reanimación, falleció.
“Entró al agua con una sonrisa”
El mensaje de Diego Fuentealba concluye alejándose de las circunstancias del accidente para recordar a su hermano desde una dimensión mucho más personal.
“Hoy el cuerpo de mi hermano salió del río, pero su alma fluye hacia el mar junto con él”, escribió.
Luego agregó que podría apostar que Marcelo “entró al agua con una sonrisa, la que siempre tenía cada vez que le tocaba hacerlo, en uno de los lugares que lo hacían feliz”.
Finalmente, agradeció las numerosas muestras de cariño recibidas por la familia durante estas difíciles jornadas: “Gracias a todos por la fuerza enviada”.
Las palabras de su hermano representan la postura expresada por un integrante de la familia y no constituyen una conclusión respecto de las causas del accidente. La Fiscalía instruyó diligencias a la SIP de Carabineros para esclarecer los hechos, mientras que la UFRO anunció un sumario administrativo y una auditoría interna para revisar las circunstancias, procedimientos y protocolos aplicados durante la actividad.
De esta manera, mientras las investigaciones siguen su curso, la familia de Marcelo ha querido poner también el foco en la confianza hacia los profesionales que lo acompañaban y, sobre todo, en recordar a un joven profundamente vinculado a la naturaleza y a los deportes de aventura.
