Después de un largo proceso de elaboración, participación ciudadana y revisión técnica, el Plan de Descontaminación del Lago Villarrica dio un paso decisivo. La Contraloría General de la República tomó razón del decreto que aprueba este instrumento ambiental, lo que permitirá su publicación en el Diario Oficial y el inicio oficial de su implementación.
Se trata del primer plan de descontaminación hídrica de Chile, una iniciativa que busca recuperar la calidad de las aguas del Lago Villarrica mediante una serie de medidas que deberán ejecutarse durante los próximos 15 años.
El objetivo principal del plan es disminuir el ingreso de nutrientes contaminantes —principalmente fósforo— que han favorecido la proliferación de algas, reduciendo la transparencia del agua y afectando el equilibrio del ecosistema lacustre. Aunque las consecuencias son visibles en el lago, las acciones no se concentrarán únicamente en este, sino que abarcarán toda su cuenca, donde se encuentran sectores de las comunas de Pucón, Villarrica, Curarrehue y Cunco.
La ministra del Medio Ambiente, Francisca Toledo, calificó la toma de razón como “una muy buena noticia para La Araucanía y para el país”, señalando que permitirá avanzar con un instrumento largamente esperado para recuperar uno de los principales destinos turísticos de Chile.
En tanto, la seremi del Medio Ambiente en La Araucanía, Paula Castillo Castilla, destacó que se trata de un hito nacional al ser el primer plan enfocado exclusivamente en la recuperación de un ecosistema hídrico. Además, valoró el trabajo realizado por municipios, servicios públicos, organizaciones sociales, comunidades de la cuenca y el mundo académico durante el proceso de elaboración del instrumento.
Las principales medidas
El plan contempla una amplia batería de acciones destinadas a reducir la contaminación y mejorar la salud ambiental del lago y su cuenca. Entre ellas destacan el fortalecimiento del saneamiento de aguas servidas tanto en sectores urbanos como rurales, la fijación de límites de emisión para pisciculturas y plantas de tratamiento, además de programas de restauración, rehabilitación y reforestación con especies nativas en las riberas de ríos y esteros.
Uno de los anuncios más importantes es la implementación de un sistema de recolección y tratamiento de aguas servidas para Curarrehue, el que deberá entrar en funcionamiento dentro de los 72 meses posteriores a la publicación del decreto.
Asimismo, el plan incorpora medidas de monitoreo permanente de la calidad del agua, fiscalización de las fuentes emisoras de contaminantes, educación ambiental y mecanismos de participación ciudadana para hacer seguimiento a su ejecución.
La ministra Toledo explicó que el instrumento aborda el problema de manera integral, combinando acciones concretas para mejorar el saneamiento, reducir el ingreso de nutrientes al lago, recuperar la vegetación nativa en las riberas y fortalecer la fiscalización. “Es un trabajo construido sobre años de análisis técnico y participación, que nos permite avanzar con seriedad en la protección del lago y en el desarrollo sustentable de La Araucanía”, afirmó.
Un proceso que comenzó en 2018
La elaboración del Plan de Descontaminación comenzó en 2018 e incluyó un proceso de consulta pública, consulta a pueblos indígenas y un extenso análisis técnico para identificar las principales fuentes de contaminación y las medidas necesarias para reducir sus efectos sobre la calidad del agua.
Una vez publicado en el Diario Oficial, el cumplimiento del plan será fiscalizado por la Superintendencia del Medio Ambiente, organismo que deberá informar públicamente los avances de su implementación. Además, el decreto establece la realización de una auditoría para evaluar la efectividad de las medidas a los cuatro años y una revisión y eventual actualización del instrumento en un plazo máximo de cinco años desde su entrada en vigencia.
Con este paso, comienza una nueva etapa para la protección del Lago Villarrica, considerado uno de los principales patrimonios naturales del sur de Chile y un eje fundamental para el turismo, la biodiversidad y la calidad de vida de miles de habitantes de la zona lacustre.
