Por: el Equipo de Investigación de El Trancura
PUCÓN.- Lo que debía ser un salto hacia la modernización tecnológica y la ciberseguridad para la Municipalidad de Pucón, amenaza con convertirse en un severo dolor de cabeza administrativo y legal para el Concejo Municipal y la alcaldía.
Una denuncia anónima, respaldada por una gruesa carpeta de documentos públicos a los que tuvo acceso exclusivo El Trancura, dejó al descubierto una serie de graves irregularidades en la evaluación de la propuesta pública ID 2387-53-LP26, denominada “Contrato de Provisión de Servicios TI de Internet, Telefonía IP y Servicio Internet para Televigilancia”.
El proceso, que busca conectar a todos los recintos municipales, colegios y consultorios, llegó a su etapa final con un solo oferente en pie: la empresa de telecomunicaciones santiaguina GTD Manquehue S.A..
Cabe recordar a nuestros lectores que en esta licitación también participó la empresa local Globalconnect, la cual fue correctamente declarada inadmisible por la municipalidad debido a una inhabilidad administrativa de su gerente general. Sin embargo, con Globalconnect fuera de carrera por razones legales, el escrutinio sobre el único oferente que pasó la evaluación técnica (GTD) revela que la comisión evaluadora habría “hecho la vista gorda” frente a incumplimientos insalvables que, por ley, obligaban a rechazar también su propuesta.
La “bala de plata”: Un certificado excluyente vencido hace cuatro años
El hallazgo más grave de la investigación apunta al corazón de la plataforma que sostendrá el sistema de salud municipal. El Punto 3 de las Especificaciones Técnicas (ET) elaboradas por el municipio exigía obligatoriamente que el Datacenter propuesto contara con la prestigiosa certificación internacional TIER III, tanto en “diseño” como en “construcción”. Las propias bases subrayan que adjuntar estas credenciales era de “carácter excluyente”.
Para cumplir, GTD Manquehue adjuntó en el portal de Mercado Público el archivo denominado “6-GTD_DC_PuertoMontt__TIII_(Diseño)_06-07-2020.pdf”. Al revisar el documento oficial, emitido por el Uptime Institute de Nueva York, se lee explícitamente en su primera página y en idioma inglés: “The Tier Certification of Design Documents award is valid until 6 July 2022”. Es decir, la comisión técnica municipal validó y le otorgó puntaje a un documento que caducó hace exactamente cuatro años. Según expertos en derecho administrativo consultados por este medio, presentar un certificado vencido en un requisito calificado como excluyente equivale jurídicamente a no presentarlo, lo que vicia de nulidad cualquier intento de adjudicación.
La “Letra Chica”: Menos seguridad para Pucón
Pero los problemas de la oferta no terminan en los papeles vencidos. El análisis comparativo entre lo que exigió la Municipalidad de Pucón y lo que GTD Manquehue incluyó en su propuesta técnica, revela una serie de condicionamientos unilaterales que rebajan drásticamente los estándares de servicio.
En el ordenamiento jurídico de compras públicas, el orden de prelación es sagrado: las Bases y Especificaciones Técnicas (ET) priman por sobre lo que oferte el proveedor. Sin embargo, la propuesta de la empresa altera estas reglas a su favor:
Apagón de seguridad los fines de semana: Mientras el Punto 6 de las ET exige que el monitoreo y soporte del sistema de seguridad (Firewall) funcione de manera ininterrumpida “24/7”, GTD estipuló en la página 83 de su oferta que “la administración Remota se considera en modalidad 5×8”. Esto dejaría a los activos digitales del municipio expuestos y sin soporte fuera del horario de oficina.
Adiós a la asistencia en terreno: Las bases exigen un tiempo de reparación máximo de 4 horas ante fallas, incluyendo el “reemplazo físico” de equipos. Pese a ello, GTD se blindó en la página 82 de su propuesta, advirtiendo que sus tiempos de respuesta “sólo son a nivel remoto y de escalamiento”, eximiéndose de la responsabilidad de enviar técnicos a Pucón ante emergencias.
Prohibición de control municipal: Pese a que el municipio exigió capacitación avanzada para que sus propios funcionarios de Informática pudieran administrar la red, GTD fue tajante en la página 82: “Propuesta considera administración por parte de Gtd. No se contempla administración compartida”.
A estos hallazgos se suman otras anomalías, como la oferta de retener registros de seguridad solo por 30 días —cuando las bases exigen un mínimo de 90—, y la inaceptable omisión del servicio de “colas de espera” para los anexos telefónicos, algo vital para la atención de pacientes en los consultorios de la comuna.
La pelota en la cancha del Concejo Municipal
De acuerdo con el Artículo 10 de la Ley N° 19.886 de Compras Públicas, los procesos licitatorios se rigen por el principio de “Estricta Sujeción a las Bases”. Modificar unilateralmente las exigencias de seguridad o presentar documentos caducados obliga a los servicios públicos a declarar la inadmisibilidad inmediata de la oferta.
A pesar de esta contundente evidencia documental, disponible públicamente en la plataforma Mercado Público, el Departamento de Informática recomendó aprobar la propuesta de GTD Manquehue S.A. argumentando que “cumple satisfactoriamente con las exigencias solicitadas”.
La votación definitiva de esta adjudicación está ahora en manos del Honorable Concejo Municipal de Pucón. Los ediles se enfrentan a una decisión crítica: visar un contrato multimillonario plagado de “letra chica” que contraviene sus propias bases, exponiéndose a un inminente sumario en la Contraloría General de la República, o ejercer su rol fiscalizador y exigir que el proceso se declare desierto por graves vicios de legalidad.
El Trancura seguirá de cerca el desarrollo de esta votación.
